[17.enero.2012]
Todo lo relacionado con el terrorismo etarra es fingido.
Nada es lo que parece. Tan sólo son verdad los muertos,
los heridos y el secuestro de todo un pueblo por la
dictadura del terror nacionalista.
No sabemos el estado de las negociaciones del Gobierno con la
banda; no sabemos lo que Zapatero le contó al Ministro
del Interior en su reunión del pasado 10 de enero; tampoco
sabemos qué significa «estar
a la altura de las circunstacias», que es lo que
el PP sabrá hacer según el líder del PP
vasco Antonio Basagoiti.
Este fin de semana fueron detenidos en Francia tres terroristas
a los que se incautó material para la fabricación
de explosivos. Según el Ministerio del Interior dicho
material había sido «adquirido» recientemente.
¿Qué significa esto?, ¿no había
cesado ya para siempre la actividad criminal de ETA? ¿Cómo
debemos interpretar la noticia, dada la ausencia de explicaciones
por parte del Gobierno?; ¿debemos interpretar que mientras
hemos permitido que ETA se colase en el Parlamento la banda
ha aprovechado para reorganizarse, una vez más?, ¿o
debemos pensar que hay algunos etarras que se están dejando
detener para beneficiarse de eventuales beneficios penitenciarios
futuros, como ya ocurrió en el pasado?
Cuanto más tarde el Gobierno en aclararnos todas estas
cuestiones, más legitimados estaremos los españoles
para dudar de su voluntad real de acabar con ETA sin
pactos ni concesiones. Deseamos creer al Gobierno cuando
dice que no habrá ninguna contrapartida por el fin del
terrorismo, pero el Gobierno no cesa de enviar mensajes
contradictorios.
Falange Española de las JONS se alinea con las
víctimas de ETA exigiendo la puesta a disposición
de la justicia de todos los terroristas etarras aún en
libertad y negando cualquier concesión a éstos
por dejar de matar, ya sea en forma de beneficios penitenciarios
o de acuerdo político. Frente al terrorismo,
las cosas claras.