[4.enero.2012]
El
PP prometió en la campaña electoral
que no subiría los impuestos. Su primera
medida ha sido subirlos. Aunque el Gobierno de Rajoy
no ha dado aún explicaciones —la media fue aprobada
a pocas horas de la nochevieja, con todos los españoles
centrados en sus celebraciones— el PP
ha deslizado la idea de que el despilafarro autonómico
es el responsable del déficit del Estado que
pretende atajar subiendo el IRPF.
Sin
embargo, nada hace pensar que Rajoy vaya a
impedir que dicho despilfarro continúe. Algunas de las
autonomías con mayor déficit están en manos
del PP, al igual que algunos de los ayuntamientos
más endeudados. Tampoco resulta creíble el recorte
anunciado a las subvenciones a los partidos políticos.
El propio PP votó a favor de su aumento
en el Parlamento hace apenas dos meses. Lo
único cierto es que los populares van a hacer
recaer el esfuerzo de la recuperación económica
en las familias y los trabajadores españoles.
Rajoy
no está dispuesto a abordar la tarea de rediseño
del Estado que España necesita: desmontar
el sistema autonómico. No lo hará porque
carece de audacia política y porque
no tiene la altura de miras histórica necesaria.
En definitiva, porque le falta patriotismo.
En breve Falange Española de las JONS lanzará
un conjunto de propuestas con medidas
urgentes para reducir la deuda públca,
haciendo pagar el déficit a las instituciones
y políticos que lo han generado, no
a las familias y los trabajadores españoles como pretende
el PP.